De las/os “Ex” no se habla, al igual que del peso o imagen corporal.

 




El fin de semana pasado, recibí una llamada por parte de mi grupo de amigos de toda la vida, diciéndome, ¡en 5 minutos pasamos por ti!  vamos a conversar y comer algo, como es de suponerlo,  claro que acepte, mientras nos dirigíamos a comer, ingrese al Twitter desde mi celular y me tope con un tweet que me llamo la atención ya que tenía más de 500 like y 400 rt, decía lo siguiente,  “Hoy reunido con amigos, bebiendo y sin hablar de nuestras EX, es decir felices”, acto seguido me surgió una duda, cuando llegamos al punto, se las comente y plantee sobre la mesa este tema, a modo de pregunta, ¿De las/os ex se habla o no?, las respuestas fueron varias, una más contundente que otra, las burlas sobre este tema no se hicieron esperar, éramos 5 personas de las cuales 2 dijeron que ¡SI!  se puede hablar ya que eso demuestra que has superado o sanado la ruptura, mientras que la postura de los otros 3 fue, de que ¡NO! hace falta hablar ya que eso es darle importancia y como actualmente no es relevante pues no tiene sentido, puntos de vista iban y venían, hasta que un amigo exclamo ¡Hablar de las/os ex es algo delicado, es como que nos pusiéramos a opinar del cuerpo de las personas! Que si esta, delgado/a, flaco/a, gordo/da, etc., me pareció super interesante y claro en ese momento las miradas de todos se fijaron en mi para que dé mi opinión con relación a la exclamación de mi amigo, ¿tiene sentido o no esta relación?, así que vamos allá.

 

Estigma relacionado con el peso.

Es probable que hayamos presenciado o escuchado murmurar a las personar  cuando ven a un individuo de talla grande, también los comentarios en redes sociales, siendo esta (las rrss) la cereza que adorna el pastel “estigma”, es muy importante conocer que ellos (las personas de talla grande) experimentan situaciones hostiles, en muchas áreas de su vida cotidiana,  por parte de sus compañeros de trabajo, familia y sociedad en general, e incluso por parte de la comunidad sanitaria, estas situaciones son muy engorrosas ellos puede que acepten el estigma pero al mismo tiempo suelen devaluarse a sí misma  es decir el auto estigma relacionado al peso corporal (Alimoradi et al., 2020).

Experimentar discriminación relacionada al peso, sobre todo mediados por el personal médico hospitalario, proveedores de salud o consulta médica privada, desde la comunicación inapropiada al paciente hasta diferencias en esquemas o coberturas de los prestadores de servicios en salud, esto son solo ejemplos del problema social en el que nos encontramos, se han detectado mediante investigaciones, que existe discriminación por parte de:

  • Médicos
  • Enfermeros
  • Psicólogos
  • Profesores
  • Compañeros de trabajo
  • Niños etc.

Varios estudios han categorizado al estigma en, el estigma percibido (definido como personas estigmatizadas que son conscientes del estereotipo, el prejuicio y la discriminación por sus características), el estigma experimentado (definido como personas estigmatizadas que reciben prejuicios y discriminación de otros), y auto estigma (definido como individuos estigmatizados que aceptan y avalan el estereotipo, el prejuicio y la discriminación por sus características) el estigma relacionado al peso se convierte en un problema transversal no solo ocurre en adolescentes si no también en adultos sin importar el género, esto llama a la angustia psicológica (depresión, y ansiedad) en los que poseen talla grande, parecería que la solución de esto es cambiar el aspecto corporal  (bajar de peso) cuando realmente el problema esta en aquellas personas que señalan e identifican bajo el seudónimo de “gordo” , es que este problema va más allá de un agravante de salud en un consenso liderado por Francesco Rubino y publicado en Nature Medicine  (Joint International Consensus Statement for Ending Stigma of Obesity _ Enhanced Reader.Pdf, n.d.)  comentan que, “el estigma del peso daña la salud, socava los derechos humanos y sociales y es inaceptable en las sociedades modernas”, por lo cual se evoca a informar a los profesionales de la salud, a los encargados de formular políticas y al público sobre este tema, pero ¿Quiénes son los que deben empezar a tomar cartas en el asunto? Las instituciones académicas, las organizaciones profesionales, los medios de comunicación, las autoridades de salud pública y los gobiernos deben fomentar la educación sobre el estigma relacionado con el peso para facilitar una nueva narrativa pública sobre la obesidad, coherente con el conocimiento científico moderno.

Compromiso para eliminar el sesgo de peso y el estigma de la obesidad

Debemos reconocer que:

  •  Las personas afectadas por el sobrepeso u obesidad se deben enfrentar injustamente a criticas generalizadas poco probadas, basadas en suposiciones de que su peso corporal es derivado de indisciplina y descuidado personal.
  •    El sesgo del peso basados en un estigma debe socavar los derechos humanos, sociales y de salud para las personas afectadas
  •       El peso centrismo, el estigma, la discriminación, no deben ser aceptados en nuestra sociedad moderna.

Debemos comprometernos a:

  • Tratar con dignidad y respeto a las personas con sobrepeso y obesidad.
  • Recular en utilizar lenguaje discriminatorio, excluyente, narraciones estereotipadas describiendo injustamente a las personas con sobrepeso y obesidad.
  • Fomentar y apoyar iniciativas destinadas a prevenir la discriminación por peso en entornos laborales, educativos y sanitarios

Estrategias potenciales para abordar el estigma de la obesidad en la atención clínica

Reducir el estigma relacionado con el peso en la atención clínica es una responsabilidad compartida por parte de los proveedores de atención médica y al otro lado de la orilla del personal de la clínica, así como de los sistemas/organizaciones de atención médica que tienen el poder de implementar estrategias de intervención de manera amplia. Las estrategias que las clínicas pueden implementar para mejorar las actitudes de los proveedores sobre las personas con obesidad incluyen las siguientes:

  •  Aumentar la empatía del proveedor a través de ejercicios de toma de perspectiva. Los ejercicios de toma de perspectiva han mejorado las actitudes de los proveedores hacia los grupos estigmatizados (Batson et al., 2003)
  •  Alterar las normas percibidas con respecto a las actitudes negativas y los estereotipos sobre las personas con obesidad.(Puhl et al., 2005)
  •  Reducir el enfoque en el peso corporal. En cambio, concéntrese en la detección de enfermedades y condiciones para las cuales la obesidad es un factor de riesgo y fomente comportamientos factibles que mejorarán la salud y el bienestar.
  • Adoptar estrategias de comunicación centradas en el paciente, como entrevistas motivacionales, que pueden ser menos amenazantes para los pacientes y están asociadas con la adherencia del paciente y resultados positivos.(Armstrong et al., 2011)

 

En fin, para concluir, es probable que el estigma relacionado con el peso impulse el aumento de peso y la mala salud, por lo tanto, debe erradicarse. Este esfuerzo puede comenzar capacitando a público en general, proveedores de atención médica compasivos y conocedores que brindarán una mejor atención y, en última instancia, disminuirán los efectos negativos del estigma del peso.


Bibliografía

  • Alimoradi, Z., Golboni, F., Griffiths, M. D., Broström, A., Lin, C. Y., & Pakpour, A. H. (2020). Weight-related stigma and psychological distress: A systematic review and meta-analysis. Clinical Nutrition, 39(7), 2001–2013. https://doi.org/10.1016/j.clnu.2019.10.016
  • Armstrong, M. J., Mottershead, T. A., Ronksley, P. E., Sigal, R. J., Campbell, T. S., & Hemmelgarn, B. R. (2011). Motivational interviewing to improve weight loss in overweight and/or obese patients: a systematic review and meta-analysis of randomized controlled trials. Obesity Reviews : An Official Journal of the International Association for the Study of Obesity, 12(9), 709–723. https://doi.org/10.1111/J.1467-789X.2011.00892.X
  • Batson, C. D., Lishner, D. A., Carpenter, A., Dulin, L., Harjusola-Webb, S., Stocks, E. L., Gale, S., Hassan, O., & Sampat, B. (2003). “. . . As you would have them do unto you”: Does imagining yourself in the other’s place stimulate moral action? Personality and Social Psychology Bulletin, 29(9), 1190–1201. https://doi.org/10.1177/0146167203254600
  • Joint international consensus statement for ending stigma of obesity _ Enhanced Reader.pdf. (n.d.).
  • Puhl, R. M., Schwartz, M. B., & Brownell, K. D. (2005). Impact of perceived consensus on stereotypes about obese people: A new approach for reducing bias. Health Psychology, 24(5), 517–525. https://doi.org/10.1037/0278-6133.24.5.517


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